Bajo las luces de la avenida tu rostro tiembla. Poco sé del secreto de tu nombre, pero tus ojos se ocultan bajo una nube de esmog proveniente de los automóviles.
Vas caminando por los centros comerciales, por las calles atestadas de gente, entre el pitido de los buses, el grito de los vendedores ambulantes y la fila de carros que conducen al fin del mundo.
Ahí estás vos. Ajena a todo con tus audífonos, con tu pequeño walkman y tus ojos verdes.
Juan Andrés Gutiérrez
