Lo importante es el camino
Cuando no tenía zapatos igual caminaba por las calles; ahora recorro igual las avenidas. Lo importante no es la marca ni el tipo de zapato, lo importante es que el cielo se quiebre cuando tu ojo contemple el horizonte.

Cuando no tenía zapatos igual caminaba por las calles; ahora recorro igual las avenidas. Lo importante no es la marca ni el tipo de zapato, lo importante es que el cielo se quiebre cuando tu ojo contemple el horizonte.
Bajo las luces de la avenida tu rostro tiembla. Poco sé del secreto de tu nombre, pero tus ojos se ocultan bajo una nube de esmog proveniente de los automóviles. Vas caminando por los centros comerciales, por las calles atestadas de gente, entre el pitido de los buses, el grito de los vendedores ambulantes y…